La inteligencia artificial ya está en las redes: antes de juzgarla, conviene aprender a leerla
Tres noticias de los últimos días coinciden en un mismo territorio: la inteligencia artificial ya no es una novedad lejana que se discute en abstracto. Está dentro de las aplicaciones que usamos a diario, y aparece cada vez con más frecuencia en los perfiles, los contenidos y las conversaciones de las redes sociales. La forma en que se use esa tecnología depende de las personas, las instituciones y la educación que pongamos alrededor.
La IA como puerta de oportunidades
El primer ejemplo viene de Perú y habla de la IA al servicio de la formación. Raúl Jáuregui Penny, estudiante de Ingeniería Ambiental de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, creó Migajeando Oportunidades, una plataforma que organiza convocatorias de becas e intercambios con apoyo de inteligencia artificial. La herramienta reúne información de gobiernos, universidades y organismos internacionales y la presenta según los intereses de cada usuario.
El camino de Jáuregui explica su apuesta. Comenzó en un colegio estatal de Lima, pasó por un Colegio de Alto Rendimiento (COAR) y accedió a Beca 18 del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec). Con ese apoyo estudió Ingeniería Ambiental y sumó intercambios, entre ellos una estancia en la Universidad de Granada gracias a la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). A sus 22 años reúne quince experiencias de becas e intercambios.
La plataforma nació de una dificultad concreta: hay muchas convocatorias, pero la información no siempre aparece ordenada para quien desea postular. En un primer momento Jáuregui proponía listas en Excel; después observó que muchos estudiantes dejaban de consultarlas. La respuesta fue un aplicativo con una dinámica más sencilla. Según los datos difundidos por la Agencia Andina y por el propio estudiante, la iniciativa alcanzó a más de 400.000 personas y fue utilizada por más de 15.000 jóvenes de países como Perú, México y Chile. La plataforma presenta cerca de 200 oportunidades, con la meta de ampliarlas hasta unas 500.
El nombre también hizo su parte: "Yo empecé a desarrollar estas herramientas con inteligencia artificial sin ningún propósito de alcance", reconoció el estudiante. "Creo que ayudó muchísimo la palabra 'Tinder'. Esto hizo que más personas entiendan la aplicación". El concepto que da título a la iniciativa resume su mensaje: la nueva generación "ya no migajea amor, migajea becas", es decir, avanza con los recursos disponibles, aprovechando las pequeñas oportunidades hasta alcanzar una meta.

Raúl Jáuregui Penny, estudiante de Ingeniería Ambiental, busca que otros jóvenes tengan las mismas oportunidades de estudio que él tuvo. Foto: Difusión.
La propuesta no se queda en el aplicativo. Incluye talleres presenciales que reunieron a más de 200 personas y actividades virtuales con más de 800 participantes, y proyecta sumar convocatorias abiertas a mayores de 30 años, además de un calendario con recordatorios de postulación. La trayectoria de su creador —quince becas e intercambios antes de cumplir los 23— conecta con una pregunta que muchas personas nos hacemos al elegir una carrera: qué habilidades valoran hoy las empresas, y aquí la iniciativa apunta a que la información ordenada por IA ayude a más estudiantes a dar ese primer paso.
La IA que se presenta con nombre y apellido
El segundo caso es de Meta. La compañía informó que Instagram actualizó la etiqueta que identifica a los perfiles creados por inteligencia artificial. La antigua etiqueta de 'Creador de IA' pasó a llamarse Perfil generado por IA, con el objetivo de que los usuarios sepan con quién interactúan.
El cambio busca ofrecer mayor transparencia. Quien gestione un perfil de este tipo puede —y, recomienda la red, debe— marcarlo para que la etiqueta aparezca junto a su contenido. La activación es voluntaria, pero no señalarlo tiene una consecuencia: la visibilidad se reduce y el perfil deja de mostrarse a quienes no lo siguen. Detrás de la decisión está una demanda de los propios usuarios por distinguir cuándo un perfil muestra a una persona real y cuándo a una creación generada por IA. El paso de Meta se inscribe en un movimiento más amplio: la Unión Europea ya obliga a etiquetar el contenido generado con IA, y plataformas como Spotify sumaron sus propias insignias para los perfiles sintéticos.
La IA que confunde a propósito
El tercer caso muestra la otra cara de la misma tecnología. A finales de agosto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó en Truth Social un video generado por inteligencia artificial en el que la isla iraní de Kharg, centro petrolero de Irán, aparecía destruida por una explosión. La publicación ocurrió horas después de que ambos países intercambiaran ataques aéreos por primera vez desde julio.
Reuters confirmó que el video era, muy probablemente, un montaje, según los resultados de un software de detección de imágenes con IA. La respuesta de Irán no se hizo esperar. Hamid Bovard, director ejecutivo de la Compañía Nacional de Petróleo de Irán, afirmó que las operaciones de extracción y procesamiento de petróleo en Kharg se desarrollaban con normalidad y calificó las publicaciones de "ridículas". La isla procesaba hasta el 90% de las exportaciones de petróleo crudo de Irán, de modo que su destrucción, de ser real, tendría consecuencias profundas sobre el comercio energético. La agencia El Comercio recogió el mismo día la verificación y la respuesta iraní.
Leer las redes con criterio
Los tres ejemplos forman parte de un mismo proceso. La inteligencia artificial puede acercar oportunidades educativas, ayudar a transparentar el origen de los contenidos y también servir para fabricar y difundir información falsa. La tecnología no decide por sí sola: la decisión es humana.
Por eso la alfabetización mediática se vuelve una tarea formativa de primer orden. Ante un contenido impactante conviene preguntar quién lo publicó, en qué contexto, con qué fuente y si existe una etiqueta o un origen verificable. Las plataformas avanzan con herramientas como la nueva etiqueta de Instagram, pero el discernimiento final depende del lector. Aquí enlaza con lo que venimos trabajando en COMFIL: la confianza en el periodismo y la formación de los jóvenes y la defensa de voces y rostros humanos frente a la automatización, una tarea que la Iglesia ha puesto en el centro de la comunicación.
Iniciativas como las de Jáuregui y los criterios de transparencia que anuncian las plataformas conviven con la necesidad de verificar lo que circula. En una comunidad que valora la comunicación honesta, aprender a leer lo que las redes muestran es también una forma de cuidar el encuentro y la confianza entre las personas.
Referencias consultadas
- Infobae — Estudiante peruano crea "Tinder de becas" con inteligencia artificial y reúne cerca de 200 oportunidades para jóvenes de Latinoamérica (30 ago. 2026): https://www.infobae.com/peru/2026/08/31/estudiante-peruano-crea-tinder-de-becas-con-inteligencia-artificial-y-reune-cerca-de-200-oportunidades-para-jovenes-de-latinoamerica/
- Agencia Andina — Peruano crea un "Tinder de becas" para hacer match con oportunidades de estudio: https://andina.pe/agencia/noticia-peruano-crea-un-tinder-becas-para-hacer-match-oportunidades-estudio-1087588.aspx
- Crónica Viva — Redes sociales: Instagram identifica mejor los perfiles generados por la Inteligencia Artificial (31 ago. 2026), con información de Europa Press. Disponible en cronicaviva.com.pe (recorte interno de los materiales de trabajo).
- Euronews — Ya hay que etiquetar el contenido generado con IA en la UE (2 ago. 2026): https://es.euronews.com/my-europe/2026/08/02/la-etiqueta-de-contenido-generado-con-ia-es-obligatoria-para-las-empresas-en-la-ue





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